(Fuente: thehighwaypatrolman)
Muchos de los que me conozcáis podéis llegar a una conclusión: necesito una novia urgentemente. Lo peor es que tenéis razón. Cada día estoy más cabron, más capullo y más tonto, y lo único que temo es que pueda llegar a un punto de no retorno. Un punto donde Jekyll no vuelva a estar sobre hyde, un punto que puede cambiar el resto de mi vida.
Más vale morir de pie que vivir arrodillado. La rendición no es una opción, si tu última gota de sangre ha de caer sobre tu campo de batalla, dejala caer. Si la causa es justa, vale más que tu vida. Porque al fin y al cabo, no es el tiempo que vives, si no lo que dictan tus ideales.
La vida no es más que una guerra, una guerra contra uno mismo y el resto del mundo, y hagas lo que hagas, perderás. Pero pierde con la cabeza alta, pierde por una causa, aunque sea una causa perdida.
A veces hace falta recordar que morir con honor vale más que vivir como un cobarde. Cosa que no se recuerda mucho en estos tiempos. Da igual que mueras, que pierdas, que no puedas más o que sepas que jamás ganarás, si continuas luchando, posiblemente ganes, y si no ganas, morirás con la cabeza alta. Y tendrás tu valhalla particular.